Descubre todo sobre la mollera caída: ¿Cómo se siente y qué hacer al respecto?

La mollera caída es una condición que preocupa a muchos padres y madres primerizos. A menudo, se piensa que la mollera caída indica un problema grave en la salud del bebé, pero ¿qué es exactamente la mollera caída y cómo se siente?

¿Qué es la mollera caída?

La mollera caída, técnicamente conocida como fontanela abierta, es el espacio blando y abierto entre los huesos del cráneo de un recién nacido. Esta característica anatómica permite la flexibilidad necesaria para que el bebé pueda pasar por el canal de parto durante el nacimiento y facilita el crecimiento del cerebro durante los primeros meses de vida.

Normalmente, las fontanelas se cierran y se vuelven firmes a medida que el bebé crece. Sin embargo, en algunos casos, una de las fontanelas puede tardar más en cerrarse, lo que da lugar a la mollera caída. Esta condición no suele ser motivo de preocupación y, en la mayoría de los casos, se resuelve por sí sola a medida que el bebé crece.

¿Cómo se siente la mollera caída?

La mollera caída es fácilmente identificable al tacto. Cuando tocas la mollera de un bebé con mollera caída, puedes sentir un espacio suave y hundido en la parte superior de su cabeza. Este espacio puede variar en tamaño y puede ser más prominente cuando el bebé está llorando o haciendo fuerza.

Es importante destacar que la mollera caída no es dolorosa para el bebé y no se supone que cause molestias. Si notas algún otro síntoma preocupante, como hinchazón, cambios en el comportamiento del bebé o fiebre, es importante buscar atención médica para descartar cualquier otra afección subyacente.

Ahora que sabemos qué es la mollera caída y cómo se siente, es importante recordar que cada bebé es único y puede desarrollarse a su propio ritmo. Si tienes alguna preocupación sobre la mollera caída de tu bebé, siempre es mejor consultar con el pediatra para obtener una evaluación y orientación adecuadas.

Factores que pueden influir en la mollera caída

Si bien la mollera caída es una condición común en los bebés, algunos factores pueden influir en su aparición o duración. Aquí hay algunos ejemplos:

1. Posición durante el parto

La posición en la que el bebé nace puede afectar el cierre de la mollera. Si el bebé nació en una posición en la que se ejerció presión sobre la cabeza, como en el caso de un parto vaginal complicado, es posible que la mollera se tarde más en cerrar.

2. Genética

Algunos bebés pueden tener una predisposición genética a tener la mollera abierta durante más tiempo. Si otros miembros de la familia también tuvieron mollera caída de bebés, es posible que se repita en generaciones siguientes.

3. Retraso en el desarrollo

En casos más raros, la mollera caída puede estar relacionada con un retraso en el desarrollo del bebé. Si el bebé no está alcanzando los hitos de desarrollo esperados en otros aspectos, como levantar la cabeza o sentarse, es importante consultar con el pediatra para descartar cualquier problema subyacente.


¿Cuándo debes preocuparte?

En la mayoría de los casos, la mollera caída no es motivo de preocupación y se resuelve por sí sola. Sin embargo, hay algunas señales de advertencia que deben tenerse en cuenta:

1. Mollera hinchada

Si la mollera está hinchada o abombada en lugar de hundida, podría ser indicativo de una acumulación anormal de líquido en el cerebro, conocida como hidrocefalia. Esto requiere atención médica inmediata.

2. Cambios en el comportamiento del bebé

Si notas cambios en el comportamiento del bebé, como estar más irritable, tener problemas para alimentarse o mostrar signos de malestar, es importante buscar atención médica. Estos cambios podrían indicar una posible infección u otro problema de salud.

3. Fiebre

Si el bebé tiene fiebre junto con la mollera caída, es importante consultar con el médico para descartar cualquier infección o afección subyacente.

Recuerda, cada bebé es único y se desarrolla a su propio ritmo. Si tienes alguna preocupación acerca de la mollera caída de tu bebé, no dudes en consultar con el pediatra para obtener una evaluación adecuada y tranquilidad.

Preguntas frecuentes sobre la mollera caída

¿La mollera caída se puede curar?

La mollera caída no requiere un tratamiento específico ya que suele cerrarse por sí sola a medida que el bebé crece. Sin embargo, es importante realizar controles regulares con el pediatra para asegurarse de que el desarrollo del bebé esté progresando adecuadamente.

¿Es normal que la mollera caída tarde en cerrarse?

Sí, es normal que algunas molleras tarden más en cerrarse que otras. Como mencionamos anteriormente, varios factores, como la posición durante el parto y la genética, pueden influir en el tiempo que tarda en cerrarse la mollera. Si tienes alguna preocupación, siempre es mejor consultar con el pediatra.

¿La mollera caída es peligrosa?

En la mayoría de los casos, la mollera caída no es peligrosa y se resuelve por sí sola sin causar problemas de salud. Sin embargo, es importante estar alerta a cualquier cambio en el comportamiento del bebé, como irritabilidad o dificultades para alimentarse, ya que esto podría ser indicativo de un problema subyacente que requiere atención médica.

En conclusión, la mollera caída es una condición común en los bebés recién nacidos y suele ser inofensiva. Si tienes alguna preocupación sobre la mollera de tu bebé, no dudes en consultar con el pediatra para asegurarte de que el desarrollo del bebé esté progresando adecuadamente.

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